martes, 2 de noviembre de 2010

La Cosmética del Futuro


La cosmética genética es ya una realidad, desde que en el 2.009 se identificaran las cinco protinas responsables del envejecimiento. La Federación Internacional de Sociedades de Laboratorios Cosméticos (IFSCC) en aquel mismo año resolvió, en virtud de los resultados de varias investigaciones, que había nacido una nueva era para la regeneración y el cuidado de la piel.

El objetivo de estas investigaciones ha sido comprender el mejor funcionamiento de los genes, su actividad y expresión para entender las consecuencias que tiene sobre el organismo y, en particular, sobre la piel y su envejecimiento.

Las investigaciones actuales en el campo de la cosmética se están centrando en productos que actúen no sólo sobre las capas superficiales y medias de la piel, sino que, actúan a niveles donde se consiga alcanzar una doble finalidad, proteger y reparar. Por consiguiente, el primer objetivo será proteger el ADN de las células de su deterioro causado por factores exógenos y, en un segundo lugar, reparar los fallos de información del ADN.

Ya existen cosméticos comercializados que cumplen esa primera función, la de proteger el ADN celular, si bien, todas las investigaciones se centran

En esta segunda fase, es decir, la de restaurar los fallos de información del ADN, y en este sentido, algunas firmas como Kanebo-sensei ya comercializan productos que afirman rejuvenecer la piel hasta diez años con un tratamiento de un mes. Esto parece ser la punta de iceberg en el proceso de la eterna juventud.