viernes, 11 de septiembre de 2009

Karen Walker, esencia contrapuesta


Karen Walker nació en Auckland, Nueva Zelanda, en 1.969, a la edad de 18 años abandonó el instituto y nunca estudió moda en la Universidad, sino que se puso a aprender corte y confección. Con la máquina de coser de su madre y 100 dólares creo su primera prenda, una camiseta de hombre con enormes estampados estridentes de la casa Liberty. La vendió, confecciono otra y en tan sólo tres años creo su primera tienda en Auckland.

A Karen siempre le fascinaron los “bichos raros”, adolescentes fugitivos, colegialas inadaptadas y fantasías de monstruos traviesos. Tras su primer desfile en Londres en 1.999, su look fue adoptado inmediatamente por un séquito de individualistas de aire informal.

En sus trabajos no se encuentra un ápice de presuntuosidad o aparatosidad. La simplicidad encuentra su media naranja en un corte consumado y los ingredientes de lujo se contraponen a estampados extravagantes dibujados a mano.

En 2.002 empezó a diseñar una marca exclusiva, Karen Walker for New Look para la cadena británica del mismo nombre. En 2.004, lanzó Karen Walker Runway, una colección cápsula a precios asequibles, junto con una importante colección de joyería. En sus colecciones se aprecia una exuberancia autentica. Sus poderosos dibujos y estampados proporcionan una sensación de fantasía pintoresca dirigidos siempre a una mujer creativa y segura de sí misma. Su concepto de mujer contrapuesto entre una mujer inadaptada pero osada, dura y centrada es la esencia de todas sus colecciones.


Reportaje - Juan Carlos Cabeza